© 2009 Lorena Gil

Las Chicas de Nueva York

Por petición de CJ Navas, he decidido escribir acerca de la lista de series que me ha remitido y confieso que son unas cuantas, de hecho empiezo  a notarle semejanzas con la de Schindler,  pero me ha hecho coger el ordenador y no dormirme en lo laureles.

He querido empezar con un clásico de las series de televisión que, indudablemente, hizo sonreír a millones de personas en todo el mundo y hacer una analogía con otra serie mucho más actual, que se convirtió en un fenómeno social: The Golden Girls (Las Chicas de Oro) vs Sex in the City (Sexo en Nueva York).

Admito que me encantan las series con solera y, sin duda, una de mis favoritas es Las Chicas de Oro. He conseguido bajarme las 7 temporadas y las estoy viendo sin subtítulos porque exceptuando la 1ª y la 4ª, (absurdez donde las haya) no se encuentran en ningún sitio. Sólo 20 minutos y consiguen sacarme la carcajada sonora y entrañable, algo que no se puede decir de todas las series de hoy en día.

Analizándola, me di cuenta de los roles tan marcados que les otorgaron a cada una de ellas e inmediatamente me surgió la inevitable comparación con Sexo en Nueva York.

Blanche: la más sexy, exuberante y con tendencias hacia el sexo descontrolado es la viva imagen de Samantha. Pese a que Blanche desciende de familia sureña, algo que Sam no comparte, sí es cierto que mantienen trabajo y dinero a la par siendo ambas muy estables económicamente.

Por su parte Rose, mantiene ese aire infantil e inocente que la hace especialmente vulnerable a las intrigas despiadadas de las demás pero cuando se suelta la melena puede ser terriblemente divertida y alocada. Charlotte es el fiel reflejo de Rose quitando el nacimiento en una pequeña aldea de Minessota.

Dorothy, interpretada por Bea Arthur que falleció recientemente, nos muestra a la más cabal de las 4 amigas. Despiadada y mordaz no entiende las locuras de una y la inocencia de la otra pero las aprecia por igual. Puede ser, sexy cuando se lo propone pero es la faceta que más le cuesta ya que es la menos agraciada y la más masculina. Ahí tenemos a la maravillosa pelirroja Miranda que incluso llego a interpretar su papel de lesbiana en la primera temporada para ser mejor considerada en el trabajo. A las dos también les une una parte intelectual superior a las del resto.

Por último, la entrañable y justiciera, impredecible y muy mujer Sophia Petrillo. He de confesar que es la que menos guarda relación con las chicas de Sexo en Nueva York y con la glamourosa Carrie pero he ahí donde reside la posición más difícil a defender en este artículo: encontrar dichas similitudes.

Es la más impulsiva y cabezota de las 4, algo que tienen en común. La que ha mantenido más relaciones volviendo siempre a su primer amor en el caso de Sophia, Salvatore, su marido fallecido y en el de Carrie, Mr. Big. Ambos son de un fuerte carácter y las dominan por completo, anulando parte de su personalidad alocada, pero aunque mujeriegos siempre vuelven a ellas.

Sophia adoraba Nueva York y su casa, Carrie siente pasión por la gran manzana y su pequeño apartamento: una en Brooklyn y la otra en Manhattan. Coquetas y con confianza en sí mismas, las dos cuentan la fascinante historia de sus vidas: una en un periódico y la otra a viva voz con una frase que todos recordamos: Sicilia, 1922..

Sin embargo, lo más importante, es que fueron las dos grandes protagonistas de dos series que, a día de hoy, pueden ser comparadas pese a guardar entre ellas una gran distancia y que han conseguido ser recordadas por la audiencia algo que es muy difícil con tanta competencia en las cadenas.

Sexo en Nueva York, consiguió audiencias insospechadas porque rompió tabúes y Las Chicas de Oro lo hizo igualmente pero 20 años antes. En mi opinión esta última supera a la anterior en la creación de un teatro televisivo. Sólo con ver un capítulo las imaginas con una audiencia y un telón.

Ambas series son más que recomendables porque sus protagonistas están soberbias en la pequeña pantalla, impredecibles y explosivamente divertidas e interpretan una oda a la amistad difícilmente superable. Yo no dejo de pensar que cuando pasen otros 20 años las neoyorkinas viajarán a Miami para retirarse a descansar y contarnos sus aventuras convirtiéndose en Las chicas de Nueva York. Y tú ¿lo imaginas?

4 Comments

  1. Posted 28 Junio 2009 at 12:00 am | #

    No pierdo la esperanza de que alguna mente avispada se arriesgue con “Las chicas de oro: la película”.
    Besitos, chir :-)

  2. Posted 17 Julio 2009 at 11:04 am | #

    Debi pensar mi voto antes.Igual me retracto y te lo doy.
    muy bueno
    ……………….
    Gracias

  3. Posted 22 Julio 2009 at 6:48 pm | #

    Hola Lorena, tocaya de apellido.
    Acepto tu invitación para pasearme por aquí y me parece muy interesante por lo que te he dado mi voto en el concurso de Veinte Blogs. ¿Querrías hacer tú lo mismo con mi tiflohomero? Al menos, pásate por él y echa un vistazo.
    Soy una persona ciega total que lucho por superar retos.
    Mucha suerte y gracias por todo.
    Un abrazo.

  4. Posted 24 Julio 2009 at 2:11 pm | #

    Interesante post aunque me gustaban más las chicas de oro. Jeje, que monas. Un saludo.

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