Creo en la belleza del personaje de villana y cruel, por ese motivo te he escogido a ti ya que siempre serás recordada como la malvada y perversa Angela Channing.
Sara Jane Mayfield era el nombre con el que naciste pero te diste a conocer en la gran pantalla bajo el nombre de Jane Wyman.
Trabajaste con los más grandes actores de la época porque tú fuiste una de las estrellas más elegantes que cruzaron la gran pantalla. Comenzaste tu carrera con un afán impropio de tu edad con tan sólo 15 años e hiciste creer al mundo que tenías 3 años más para no tener problemas con tu contrato como menor y así ser tratada como una adulta desde el primer día. No era extraño ya que el hecho de que tu padre falleciera y tu madre te abandonara con una familia adoptiva, te hizo crecer a pasos agigantados.
Fueron muchos los papeles que interpretaste en tu vida y muchos desconocen cuántos secretos te llevaste en tu camino, pudiendo decirse que representaste un papel en tu vida personal de la misma manera magistral que en la laboral. Poco se conoce si es cierto o no que te casaras con Ernest Eugene Wyman o si usaste el apellido de tu hermano adoptivo. Lo cierto es que fuiste conocida como Wyman y te acompañó el resto de tus días pese a tu matrimonio con Myron Martin Futterman o el sonado con el joven actor Ronald Reagan que después se convertiría en presidente de los Estados Unidos de América con el cual tuviste tres hijos.
Como Reagan fue el primer y único presidente divorciado de la historia de Norteamérica, te convertiste en la primera ex mujer de un presidente.
Pero no fuiste única sólo por eso, en 1948 fuiste la primera persona en ganar un Óscar sin hablar una sola línea de diálogo cuando ya había quedado atrás la época de cine mudo. Desde ese momento, tuviste la oportunidad de trabajar con Capra o Wilder y fueron algunos de los directores que te llevaron de la mano en tu paso por el mundo del cine.
Sin perder la esperanza en el amor, te casaste y divorciaste dos veces con el director y compositor Frederick M. Karger y tras él no quisiste estar con nadie más.
Pese a que tu mirada desprendía dulzura y candor en la década de los 80 te transformaste en un fiel reflejo de la madrastra de Blancanieves para muchos, sin embargo, mi analogía me lleva al gran Brando en el Padrino en la versión femenina para televisión, interpretando a la gran Ángela Channing en Falcon Crest, encumbrándote en tu madurez.
Reconociste que tu niñez había amargado tu vida en muchos sentidos, como la joven huérfana “Pollyana”, pero no dejaste de pelear por lo que querías y para ti llego a ser casi una “Obsesión”. Con Reagan no llegaste a estar mucho tiempo quedándose vuestra relación en apenas unas “Vacaciones para enamorados”. Jamas expresaste tu opinión en temas que podrían haber sido de portada, imitando de esta forma a tu gran personaje “Belinda” por lo que te considero “Mi espía favorita”. Por último decirte que, aunque para muchos actores llegar a la madurez en televisión es un fracaso, tú lo convertiste en uno de tus mejores momentos y para muchos siempre serás la maravillosa malvada a la que nos habría encantado visitar en “Falcon Crest”.
Always Yours
2 Comments
Increíble lo poco que conocía de esta mujer. El artículo como siempre, precioso, Lorena.
Oye, he visto que nos sigues en twitter… así que gracias. Espero que te esté gustando la serie.
Un saludo.