Ya casi no nos asombramos cuando descubrimos que parejas que llevan unidas muchos años deciden separarse e inmediatamente después se unen a otra y se casan de nuevo o se van a vivir juntos y funciona.
Cierto es que estábamos acostumbrados a ver a la parejita pero tampoco nos choca demasiado y me pregunto: ¿por qué?
La vida tiene estas cosas ya sabes, el muerto al hoyo y el vivo al bollo pero no dejo de pensar ¿por qué damos el gran salto con unos y con otros no? ¿cómo es posible que lleves 12 años y aún no lo tengas claro y sin embargo en 6 meses lo tengas cristalino?
La respuesta, en mi opinión, es el olor a casa, el aroma a hogar.
Esa chica o chico siempre ha estado contigo y lo que percibes es aroma a costumbre pero no a hogar, y por eso no te hace sentir segura del paso que vas a dar. Llevamos tatuado en la piel ese maravilloso olor a tranquilidad, paz, casa pero no lo hacemos sentir a todos, sólo a una persona a un ser extraordinario, exclusivamente para ti. Los años que lleves junto a alguien no son razón para sentirlo.
La comodidad, nos lleva a confundir a la pareja estable con el amor verdadero y, mal que nos pese lo que nos fastidia es volver a estar en el terreno de juego porque una con los años se hace vaga, para qué nos vamos a engañar.
Si no lo tienes claro, la costumbre no es una gran consejera. Formar parte de la vida de alguien porque es lo políticamente correcto, no es la solución y das de bruces con un matrimonio hastiado y sin salida con sus momentos cómodos y gratos pero que no son sinónimo de felicidad.
Sin dudarlo ni por un segundo cambio la felicidad por 200 invitados enfadados o una mudanza de por medio.
La vida es sólo una y vivimos como si tuviéramos miles de días por delante para ser feliz, pero que yo sepa no tenemos firmado un plazo de entrega. Es la gran magia de la vida, lo que la hace tan apasionante, el no saber cuando te la arrebatan.
Por eso y por millones de detalles más que te estás perdiendo, yo te animo a que inspires y descubras si la persona que tienes a tu lado, es el que rezuma ese aroma a verdadero hogar, ese compañero de viaje que te llevará siempre de la mano con una sonrisa y no te abandonará en el trayecto aunque sea de la habitación al sofá. Ten por seguro que en todas las casas y con todas las personas no puedes suspirar esa bella frase, “Hogar dulce hogar”.
One Comment
gracias por estas palabras, llevo mucho tiempo pensando en mi verdadero hogar… pensando en silencio por miedo a proclamar a los cuatro vientos mi necesidad de respirar aire limpio,
gracias por este artículo y ojala cada uno encuentre su dulce hogar,
saludos