
Querida Hedy:
Mi admiración desde que supe de tu vida ha crecido día a día. No encuentro ninguna otra actriz con tu capacidad intelectual capaz de superarte y me entristecía pensar.
De origen judío y con una belleza de difícil parangón, poseías además un cociente intelectual superior a la media y los hombres cayeron rendidos a tus pies, máxime cuando fuiste la primera mujer que realizó un desnudo integral en una película comercial. Por espacio de diez minutos apareces completamente desnuda, primero al borde de un lago y luego corriendo por la campiña.
Atraído por la película, el magnate Friedrich ‘Fritz’ Mandl arregla con tus padres un matrimonio de conveniencia y eres prometida en matrimonio en contra de tu voluntad. Una vez casado, loco de celos, procura hacerse con todas las copias existentes de la película y desde ese momento, te conviertes en una prisionera en tu propia casa.
Viendo y calibrando la situación, decides continuar tus estudios de ingeniería que habías abandonado por el cine y, aprovechando que eras superdotada, afinas tu mente y tu ingenio para sonsacar a los clientes y proveedores de tu marido, que vendía armas a Mussolini, los pormenores de la tecnología armamentística de tu época la cual cediste años más tarde al ejército de USA para acabar con los nazis.
Escapas haciéndote amante de tu asistenta y huyes por la ventana de un cuarto de baño perseguida y acechada por los guardaespaldas de tu marido. De una vida agotadora y solitaria llegas hasta Hollywood donde el director Louis B. Mayer te protege de tu acosador y continúas haciendo cine con poco acierto, ya que rechazas papeles como Casablanca o Luz de Gas que aportarían la fama a Ingrid Bergman
Vuelves a la ingeniería, cuando conoces al amor de tu vida, el compositor George Antheil y son pocos los que conocen que algunas reuniones te sirvieron de guía para crear y patentar, en los años 40, la técnica de conmutación de frecuencias que se diseñó para construir torpedos teledirigidos por radio que fueran imposibles de detectar por los enemigos. Este invento te devolvería notoriedad en los últimos años de tu vida, cuando descubrieron que habías sido la inventora ya que al utilizar tu nombre de casada fue difícil rastrearte.
Durante la crisis de Cuba se usó con este sistema el control remoto de boyas rastreadoras. Después de Cuba la misma técnica fue incorporada en la guerra de Vietnam y, más adelante, en el sistema estadounidense de defensa por satélite. Con la irrupción masiva de la tecnología digital a comienzos de los años ochenta, la conmutación de frecuencias pudo implantarse en la comunicación de datos WIFI.
Dejando a un lado la ciencia y volviendo a tu vida, me fascinan tus frases que han hecho historia: “Cualquier chica puede ser glamorosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida”
“Tengo que dejar de casarme con hombres que se sientan inferiores a mí. En algún lugar debe haber un hombre que pueda casarse conmigo sin sentirse inferior. Necesito un hombre inferior superior”.
Pocos pudieron aceptar tu éxito, tu belleza pero sobre todo tu inteligencia y me alegra comprobar que algunos han decidido homenajearte. El día del inventor 9 de Noviembre, se celebra en honor a ti, escogiendo tu cumpleaños como fecha. Son contadas las mujeres que, siendo prisioneras en vida, acumularon tanto éxito como tú dejando en “Extasis” a todo el que te conoció y son muchos los que pueden afirmar que Hedy Lamarr es y siempre será: “Mi espía favorita”









